Ella está deshojando margaritas y estoy pegando tirones,
arrancando las raíces, tragándome los pétalos (coprofagia). Ninguna me quiere
pero no importará hasta que vomite. El nudo de su venda, antaño sellado, se
deshace por el polvo. Y es que la costra sigue siendo rugosa hasta con los ojos
cerrados.
Me reencuentro con Panero, coños y sangre (mala señal) y
ciño velas negras a mis córneas. Porque si es lo que espera, no quiero verlo.
(camino al espejo) Porque si es lo que espera, prefiero verme a mí y seguir
caminando torcido. Orgulloso de lo único que me define (me fijo en el
nacimiento del vello facial). Orgulloso de ser igual fuera y dentro (agua en la
cara y salgo).
Vuelvo a debatirme entre el boli y el lápiz, y acabo
clavando ambos. Entre follar y escribir, y cobarde de mí eligiendo la que menos
duele. La laguna sigue ahí, pero sin luz el agua es fango. Sin luz el agua es
pierda. Sin luz el agua es Santo Sepulcro de falso mártir. Huesos de un cadáver
que nunca contuvo alma. Y es que el Sol no sale si para ello no tiene motivos.
Si el mundo ya no gira, porque estoy envuelto en la cama.
Recoge mis mortajas,
Hazlas arder.
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