miércoles, 7 de junio de 2017
Eco
Tanto eco dentro de mí, que ya no sé si estoy vacío o soy inmenso. Si las reproches salen de mí o de otro. Si dejé de hablar hace años o aún no he empezado.
Tanta sangre, nervios, músculos y tendones dentro de mí que cerdo antes que hombre aunque no quede nada que aprovechar.
Y estoy cruzando pasos de cebra en Tokio y aún asÃí no veo más que a ti. Y no sé si hacerme el harakiri a mí o a ti para sentir más dolor. Si tu sangre y la mía serán del mismo color. Ojalá abrirte tan fácil. Ojalá resguardarme en ti, en tu coraza de huesos. Ojalá resguardarme de ti, en tu vacía coraza de huesos. Y llueve en Madrid y las gotas resuenan en tu tripa, y hacen vibrar tus pieles, esas con las que decoro mi cueva.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)