Me gusta vivir entre lineas por si me encuentro con su nombre. Por si duermo en su inicial y después le prendo fuego. Llámame Nerón. Guárdame el océano, para llenarlo de mis lágrimas. Llámame Nerón.
Me gusta hacer que me gusta algo, me gusta sentir un par de alas de plumas negras de mi cráneo negro. Y me gusta partirlas, coartar mi libertad como el preso de mí que soy.
Me gusta reírme de los problemas de la gente, porque llorar solo es mejor que reír acompañado. Me gusta ver la envidia en los ojos del que tiene todo ganado. Pobre idiota.
Me gusta su ropa, porque más sencilla es estar desnuda. Me gusta su pelo, porque oí de no sé qué Dios con no sé cuántas cuerdas de la Gibson rotas. Me gusta su culo porque vale el doble que yo. Me gusta su culo porque no puedo pagarlo. Me gusta arrugar el papel después de escribirla porque el paso del tiempo destruirá hasta su belleza. Me gusta quererla. Me gusta odiarla.
Me gusta decirme que mañana será diferente. Que no puedo seguir así. Pero vacío, lo lleno y mañana será otro día.