jueves, 23 de julio de 2015

ojalá fuese espada.

Camino
luciéndome entre las sombras
triste destello.

Camino
lleno de curvas
   sinuosas
     su espina;
 sus pechos.

Me dice:
no nació genio de la
 comodidad
sobre mí, en su cama de
 clavos

Le digo:
qué ocurre al morder
la serpiente al fakir
bajo mi tumba de
 clavos

Escribo
entre la pared
y la rosa
  [ojalá fuese espada]
                 y bebo otra.

Y aprieto
contra mi pecho
la rosa
hasta dejarla vacía de pétalos
porque las púas la hacen
bella

Y qué desean
  las púas,
sino clavárseme
en el pecho como
 clavos

Y que desean
  las lágrimas,
sino caérseme
de los ojos como
 pétalos
                 y bebo otra.

te busqué en mi lista de
errores
y encontré mi nombre
seis veces tachado

por seis balas para
la ruleta rusa
y seis veces
que he fallado
  [ojalá fuese espada]

Sueño
que Dios se apiada de mí
estrechando alrededor
de mi cuello sus manos.

Despierto
aprieta pero no ahoga y
camino
entre el epílogo y el epitafio
                  y bebo otra.




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