miércoles, 25 de junio de 2014

Tras la tormenta.

Tras la tormenta, llega la
      calma.


Como las cuerdas de la guitarra de Dios
[a];
que hace tiempo dejo de sonar, 
para ahorcar.

Como fotogramas de Buñuel,
 viejos,
llenos de polvo, sangre y
 humo.
Blanco y negro no siempre son 
 sombra,
     sino amor.

Y como amor;
Hoy quemaré mi casa de cartón   y costra. 
     [la ceniza también quema]

Y como odio;
llenaré de hielo cada rincón de tu
pecho. 
    [la escarcha también quema]

La psicología de cenar
[frío],
sobrevivir 
[solo],
y morir 
[contigo].


Tras la tormenta, el olor a tierra   
    llorada.

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